Pacientes por mes que evitan volver al médico
Cada error prevenido es un paciente que no pierde tiempo ni confianza en tu farmacia. Menos fricción, más fidelidad.
Horas devueltas al auditor por mes
El vendedor hace la auditoría preventiva en 30 segundos. El auditor recibe recetas limpias y deja de rebotar errores entre el mostrador y la auditoría central.
Tiempo liberado en mostrador por día por farmacia
En hora pico, cada minuto cuenta. Sin errores que resolver, el mostrador despacha más rápido y con menos estrés.
De recetas con error detectadas antes de dispensar
El equipo despacha con certeza. No hay sorpresas post-venta ni llamadas incómodas al paciente.
Horas que el vendedor pierde en recontactos por mes
Tiempo en llamadas, seguimientos y reemisiones. Con Pharmia, el vendedor puede dedicarlo a atender la cola, vender o hacer otra cosa.